CAFÈ D'ESTIU:
PLAZA SAN IU, 5
08002 BARCELONA
T: 93 310 30 14

HORARIOS TEMPORADA:
LUNES CERRADO, EXCEPTO FESTIVOS

HASTA EL 15 DE OCTUBRE
MARTES A DOMINGO DE 10:00 A 22:00H

EL BARRIO GÓTICO

Hay dos maneras de visitar el barrio Gótico de Barcelona: Comprarse una guía turística de la ciudad y seguirla punto por punto, o crear y re-crear tu propio "Mapa infinito del Gótico”, que no es otra cosa que los miles de caminos que dibujas cada vez que sales a pasear tranquilamente. En tu próxima visita a Barcelona, déjate llevar por un mapa lleno de descubrimientos más valiosos e inolvidables que cualquier souvenir:

1. Leyendas en la calle del Bisbe

La calle del Bisbe conduce hasta el Palacio de la Generalitat. Pero también es una parada obligatoria frente a la balaustrada gótica del puente del Bisbe. Si miras hacia arriba, podrás ver una princesa, bestias imaginarias y una enigmática calavera, todas ellas obra del escultor Pere Joan. Un cúmulo de leyendas que datan del siglo XV y que, a día de hoy, siguen conservando toda su belleza y misterio.

2. Ocas dentro de una catedral

Desde la calle del Bisbe, puedes acceder a la Catedral de Barcelona a través del claustro de la misma. Un espacio muy particular por el bullicio que allí se genera, entre sus visitantes y sus "habitantes": trece ocas que posan con gracia para las cámaras de los turistas.

3. El silencio de San Felipe Neri

Si tus pasos te han llevado hasta la calle de Sant Sever, no te detengas, sigue adelante. La recompensa es uno de los rincones más bonitos de la ciudad: la plaça de Sant Felip Neri, donde un respetuoso silencio por las víctimas de los ataques de la Guerra Civil sólo se rompen con el sonido del agua de una pequeña fuente.

4. Músicos callejeros y el Museu Frederic Marès

Rodea la catedral y mira a tu alrededor... impresionante, ¿verdad? El encanto del gótico va in-crescendo gracias a una banda sonora inmejorable: varios músicos callejeros reunidos en torno a la plaça de Sant Iu. Frente a la plaza, el Museu Frederic Marès cuenta con una colección de esculturas de incalculable valor y una tranquila terraza donde parar a tomarte un Cafè d'estiu.

5. Joyas deliciosas

Si te gustan los mercadillos callejeros abarrotados de todo tipo de delicias gastronómicas, no puedes dejar de visitar la plaza del Pi. La calle de Petrixol es otra de las favoritas de los amantes del chocolate artesano por sus "granjas", famosas en el siglo XVIII y ubicadas junto a varias tiendas de antigüedades y galerías de arte. El Gótico en estado puro.